top of page
Buscar

¡San Valentín!... ¿Capitalista?

  • 20 feb 2021
  • 2 Min. de lectura

Si hay alguna fecha que ha sido acusada en los tiempos modernos de ser la hija desfavorecida del Capitalismo es San Valentín (quizá en una posición mucho más virtuosa se encuentra el festejo del día de la madre, los cumpleaños, y ni hablar la hija predilecta, la Navidad), por lo que en estas épocas no es nada raro escuchar la frase: "este día sólo fue inventado para gastar", junto con una serie de argumentos que soportan la idea de que el amor se debe de demostrar todos los días, no sólo uno.


Por otro lado, tampoco es raro toparnos con las ya tradicionales imágenes en redes sociales de las cenas románticas, las habitaciones con rosas, la foto de las manos entrelazadas y los bastante intimidantes posts de influencers con regalos obscenamente caros. Y no nos olvidemos de aquellos en el punto intermedio, los pacifistas, quienes dicen que no te amargues, que no hay que criticar a los que están disfrutando de estas fechas sólo porque tú no tengas con quien festejarla (lo que sea que signifique esto).

Pero entonces ¿quién tiene la razón? ¿Es realmente San Valentín nada más que una fecha capitalista? y si lo fuera... ¿Por qué no utilizamos ese argumento con igual vehemencia para otras fechas con la misma, o incluso más, capacidad de consumo?


La realidad es que el amor es un tema enorme, enraizado en la esencia humana, en este sentido, el texto "El banquete" es un gran ejemplo. En su famoso diálogo, Platón realiza una interesantísima y polémica serie de argumentos sobre la sexualidad, el erotismo, la atracción homosexual, entre mucho otros temas relacionados con su visión del amor. Nos engancha con ideas como el mito aristofánico de los seres humanos gigantes que tenía órganos duplicados, que son partidos en dos y pasan la vida en la eterna búsqueda de su otra mitad. (en este punto ya hasta parece que estamos leyendo ciencia ficción). Sin embargo, al final del diálogo y después de movernos todas las emociones, Platón termina diciendo que lo más importante es el amor al conocimiento, nos juega una broma al formular un texto de lo más provocativo, sólo para decirnos: "Ahora que tengo su atención les vengo a hablar de su salvador, la filosofía". Y seamos sinceros ¡qué genialidad! porque... ¿qué cosa más provocativa que hablar de amor?


De una manera parecida a la broma que nos juega Platón, el día de San Valentín nos dice: yo también vengo a moverles las emociones. Y aquí el hecho de que se trate de una fecha con enormes tintes capitalistas pasa a un segundo plano, muy por detrás de la verdadera cuestión: hablar sobre, debajo, encima, de cerca, de lejos y de todas las formas posibles del amor, porque el amor todo lo puede y sin amor no podemos vivir. Se trata entonces de un tema que nos ha obsesionado históricamente, independientemente de la época, el amor es parte de la experiencia humana.


Es otras palabras, la verdadera pregunta no es si el 14 de febrero es una fecha capitalista o no (porque el capitalismo están en todas las fechas, los días y las horas en una sociedad basada en la idea de la propiedad privada) la pregunta es ¿Cómo estoy viviendo San Valentín?.

 
 
 

Comentarios


bottom of page