¿La conversación es terapia?
- 20 feb 2021
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No es una exageración decir que algunas conversaciones sanan, no exactamente porque estuviéramos enfermos antes de tenerlas pero sí porque hay una sensación de bienestar que se genera cada vez que compartimos lo que está en nuestra mente con alguien más. Pero ¿qué es lo que hace que una conversación tenga esas cualidades curativas? ¿Y de ser así, qué es exactamente eso que se estaría sanando?.
Seguramente muchas veces hemos usado la palabra "conversar" para referirnos a cualquier intercambio verbal realizado donde hay un emisor y un receptor, ya sea entre 2, o mas personas, e indistintamente del tópico que se discuta, es un hecho que la conversación es algo que creemos realizar cotidianamente.
En este caso, sería interesante preguntarnos que clase de conversación es la que hacemos cuando, a las primeras horas de la mañana con el deseo de seguir en cama sigue palpable en nuestro cuerpo, nos topamos al primer humano, o de qué manera esta experiencia es diferente a las conversaciones que solíamos tener con nuestros amigos cuando íbamos a los cafés, bares o restaurantes y que ahora se dan por videollamada, incluso valdría la pena preguntarnos si el intercambio de mensajería o de texto también se puede considerar una conversación. Junto con estos ejemplos existen cientos más. Esta diversidad de fórmulas nos dice que la conversación no es algo que tenga un forma específica, y como tal, el ser humano tiene la capacidad de modificarla, ampliarla y usarla para diferentes propósitos.
Ahora, ¿qué sucede cuando llevamos la conversación al terreno terapéutico? ¿acaso lo que concebimos como conversación en lo cotidiano deja de tener ese tono casual para tomar un tono más serio, más centrado en resolver un "problema"?
Lo cierto, es que muchas veces y por diferentes razones, encontrarnos frente a un terapeuta puede resultar una experiencia intimidante, llena de expectativas (que algunas veces se pueden cumplir y otras no) estas ideas preconcebidas están construidas por la cultura en la que nos encontramos y por lo que hemos escuchado de aquellxs cercanos a nosotrxs. Si bien muchas veces esto puede manifestarse como una apertura al auto-conocimiento, otras veces puede, más bien, estorbar en el proceso de ser auténticos y curiosos con respecto a lo que está sucediendo en nuestro proceso.
La oportunidad de ver la conversación como terapia, es tomar las cualidades esenciales de la psicoterapia y ponerlas al alcance del cliente, dejar de pensar en la relación terapéutica como una jerarquía donde el psicólogo tiene todo el conocimiento y generar un espacio colaborativo en la que tanto el consultante como el terapeuta van transformándose, donde el rol del segundo es ponerse al servicio del primero y convertirse en una especie de voz interior que saca a la luz aquello que el cliente no ha podido alcanzar a ver por si solx.
Es aquí cuando la conversación toma sus cualidades curativas, donde a través de la experiencia individual podemos comunicar aquello que llevamos dentro, con la seguridad de que seremos escuchados y correspondidos por otrx, tan humano como yo mismx, dispuesto a prestar de sí lo necesario para generar un bienestar colaborativo y de esta forma ir co-construyendo un nuevo camino.

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